Dónde comer en Polonia: Bar Mleczny

Cześć! 


De nuevo os saluda Anna desde la fría Breslavia. 
Siguiendo con mi aventura Erasmus: una cosa imprescindible cuando estás en un país extranjero es probar la comida típica, pero siendo estudiante uno necesita ahorrar. 
Entonces, ¿cómo ponerte morado de pierogi sin arruinarte?

Mi consejo es visitar un Bar Mleczny, "bar de leche". Es un tipo de restaurante en el que se puede comer rico y a precio muy económico, perfecto para estudiantes y turistas. Debe su nombre al ingrediente estrella en el que se basaban las comidas: la leche (además de las verduras), pero hoy en día sirven platos diferentes típicos de la cocina polaca. Para mí los imprescindibles son: kotlet schabowy, naleśniki, pierogi, sopas de todo tipo (barszcz, zupa pieczarkowa) etc. 

En Wrocław


Los bares de leche fueron creados por el gobierno comunista al tomar el poder y nacionalizar o cerrar la mayoría de los restaurantes. En estos bares principalmente se alimentaban obreros y funcionarios. A ser sincera, todavía hoy en día se sigue notando el espíritu comunista ahí dentro, tanto por el trato que recibes como por la decoración y el estilo que conserva,  mucha gente mayor acude a este lugar por nostalgia de aquella época.



Siempre que viajo por Polonia intento comer en uno de estos restaurantes: Miś Bar en Wrocław, Apetyt en Poznań y  Pod Barbakanem en Warszawa son los que he visitado. En este último estuvo hasta el mismísimo Dalai Lama.

Estos bares son de autoservicio y el sistema es sencillo: nada más entrar en la pared hay una gran pizarra con los platos a elegir. Si no sabes polaco, reza por haber escogido lo correcto, ya que normalmente los empleados no hablan inglés y el menú sólo está en polaco. 

Tras hacer cola, en la caja tratas de pronunciar los platos que has elegido, sé que es tarea ardua, así que puedes señalar con el dedo como hace mi amiga de Turquía. Pagas y te acercas con el recibo a otra ventanita "Wydawanie Potraw" donde te dan tu comida y puedes ver a las señoras cocinando; tratas de encontrarte un huequito para comer y cuando hayas terminado devuelves los platos en otra ventana. 



Las porciones son grandes y para que os hagáis una idea del precio: en Wroclaw suelo pedirme sopa que sale a unos 2 PLN (0,50 céntimos de euro). 

Eso sí, aquí os tengo que desilusionar: cerveza no hay. Y como ya podéis imaginaros, por la tradición de la que se deriva, estos bares cierran a mediodía, así que cenar aquí no es una opción.



Así que ya sabéis, si no sois caprichosos, podéis prescindir del lujo y tenéis la mente abierta, un Bar Mleczny es sitio perfecto para vosotros. Barato, sencillo y muy rico. 
Altamente recomendable :) 

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